martes, 5 de agosto de 2014

CATEGORIA DE LOS POLITICOS.

Por: L.C. Enrique Francisco Contreras Aparicio.

                Winston Churchill fue muy sabio al escribir una frase que pasó a la historia y que textualmente dice: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Este político británico supo dar en el clavo para que nosotros los ciudadanos vayamos reflexionando sobre el perfil que deben de cubrir los políticos que elegiremos cada que tengamos esa responsabilidad.
                La responsabilidad de elegir no recae específicamente sobre la imagen física de un candidato, mucho menos en su carisma, reside específicamente en su filosofía de vida, en la parte intelectual, pero son pocos quienes pueden resistirse a los encantos tradicionales de la política.
                Algunas personas de acuerdo a su perspectiva de los políticos los han hasta categorizado según su personalidad y características, conozcamos a algunos de ellos:
Corruptos: Son los encargados de repartir el dinero de manera igualitaria, es decir, el 10% para ti y el 90% para mí. Según ellos, es para que los demás no se vuelvan egoístas con el dinero. La gente, ignorante en el tema político, los critica aunque todos saben que si ellos fueran políticos también se llevarían dinero sin decir nada.
Mafiosos: Lideran partidos políticos con el objetivo de llegar al poder para generar riqueza a su familia y a sus allegados.
De relleno: Como el de los pavos. Son los que están en un partido y no hacen nada de propia iniciativa, es decir, los que son políticos para salir en la tele y saludar a su mamá. La gente los confunde con los políticos comunes ya que tienen la agenda tan apretada como ellos. Algunas veces no comparten ni la ideología del partido.
De trinchera: Son aquellos políticos que defienden a ultranza a su líder, aún cuando esté más que demostrado que es un corrupto inservible. Hasta las flatulencias de los dirigentes de sus partidos son alabadas como si fueran grandes obras.
El de la oposición: Ejemplo de iniciativa, solo sabe llevar la contraria.
Indescriptibles: Desconocen la cordura, pero no les avergüenza que lo sepa todo el mundo. Ya sea cantando, dando discursos interminables o recitando poesía con un alto contenido filosófico, diciendo tonterías, confundiendo nombres de países y gobernantes, criticando a políticos de países vecino, etc. este tipo de políticos demuestran, una vez más, que no hace falta tener actividad cerebral para ocupar un cargo importante.
Honestos: Dice al ser que es honesto, responsable, y correcto. Comúnmente conocido como "Politicus Phantasmus", se calcula que están prácticamente extintos desde la época de los dinosaurios. Actualmente solo existen en los cuentos de hadas, en las fantasías húmedas y en la ciencia ficción.
Apolíticos: Son aquellos políticos a los que les es indiferente el partido al que pertenecen. Se les puede reconocer por practicar el transfuguismo, es decir, un deporte que consiste en abandonar a la pareja para fugarse con un transexual. En la actualidad son más que mayoría en cualquier partido político pero ellos aún no lo saben ya que todavía están discutiendo si una mayoría normal son uno o dos de cada diez y una mayoría absoluta tres o cuatro de cada diez.
                Considero que es buen tiempo de reflexionar sobre el papel de un político en su actuar como gobernante, definitivamente la sociedad no tiene buen concepto de ellos, aunque hay que reconocer que existen buenos y malos; el beneficio de la duda siempre impera cada que se elige a las personas que encabezaran la administración de los recursos del pueblo, siempre hay esperanzas de un nuevo amanecer, de nuevos horizontes, de mejores decisiones.
                Si eres un político o te gusta la política y estás leyendo esta humilde opinión, no te pongas en el lugar de los de tu clase, ponte en el lugar del ciudadano común y corriente, reflexiona qué es lo que ellos esperan de ti y de tu actuar, los valores básicos que deben provenir de la familia hay que ponerlos en práctica y verás que con tus acciones de manera natural la gente te seguirá y apoyará en todos los proyectos que emprendas.
                En México estamos deseosos de políticos comprometidos con su entorno, que dejen huella con sus acciones e ideología, que tengan una filosofía de vida que pongan al ser humano sobre todas las cosas, que busquen el bien común, que piensen antes de actuar.

                Terminaré al igual que como empecé esta participación, con una frase de Winston Churchill: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo”.

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